Migraña vs. cefalea tensional: diferencias principales
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La migraña y la cefalea tensional pueden producir dolor de cabeza, pero no son el mismo trastorno. Diferenciar sus patrones ayuda a describir mejor los episodios y puede orientar una evaluación clínica, aunque el diagnóstico definitivo debe basarse en la historia completa de cada persona.
Las diferencias más útiles están en la intensidad, el tipo de dolor, los síntomas acompañantes, el efecto de la actividad física y la duración.
Migraña: un trastorno neurológico con síntomas asociados
Según la clasificación ICHD-3, la migraña sin aura suele presentarse con ataques de 4 a 72 horas cuando no son tratados o el tratamiento no funciona. El dolor puede ser unilateral, pulsátil, de intensidad moderada o severa y empeorar con la actividad física habitual.
Durante una crisis pueden aparecer náuseas o vómitos y sensibilidad a la luz y al sonido. Algunas personas también presentan aura, pero esta no es necesaria para que exista migraña.
Para revisar con más detalle las fases y manifestaciones de la migraña, consulta Migraña: síntomas, fases y cuándo consultar.
¿Cómo suele ser la cefalea tensional?
La cefalea tensional suele describirse como un dolor de tipo presión u opresión, con frecuencia bilateral, de intensidad leve a moderada. A diferencia de la migraña, el dolor típico no empeora al caminar, subir escaleras o realizar actividad física cotidiana.
En la cefalea tensional episódica no se esperan náuseas ni vómitos. Puede existir sensibilidad a la luz o al sonido, pero en los criterios clásicos no aparecen ambas al mismo tiempo.
Diferencias principales entre migraña y cefalea tensional
| Característica | Migraña | Cefalea tensional |
|---|---|---|
| Tipo de dolor | Con frecuencia pulsátil | Presión u opresión |
| Localización | Puede ser unilateral, aunque no siempre | Frecuentemente bilateral |
| Intensidad | Moderada a severa | Leve a moderada |
| Actividad física | Puede empeorar el dolor | Habitualmente no lo agrava |
| Náuseas o vómitos | Pueden aparecer | No son típicos |
| Luz y sonido | La sensibilidad a ambos es frecuente | Puede aparecer uno, pero no ambos en el patrón típico |
| Duración típica | 4 a 72 horas en migraña sin aura | 30 minutos a 7 días en formas episódicas |
Esta tabla resume patrones diagnósticos; no todas las personas encajan de manera perfecta en ellos.
¿Puede haber tensión de cuello en una migraña?
Sí. La rigidez o molestia cervical puede formar parte de una migraña y no significa automáticamente que el dolor sea tensional. Por eso no conviene diagnosticar el tipo de cefalea solo por la presencia de contractura o molestias en cuello y hombros.
¿La cefalea tensional puede ser intensa?
Puede resultar molesta y persistente, pero el patrón típico se clasifica como leve a moderado. Un dolor muy intenso, incapacitante, pulsátil o acompañado de náuseas y marcada sensibilidad a la luz y al sonido hace pensar más en migraña, aunque solo una evaluación clínica puede establecer el diagnóstico.
Cuando los patrones se mezclan
Una misma persona puede presentar más de un tipo de cefalea. Además, con el tiempo pueden cambiar la frecuencia y las características de los episodios. Un diario de dolor de cabeza ayuda a registrar duración, intensidad, síntomas asociados, uso de medicamentos y posibles cambios en el patrón.
¿Cuándo conviene consultar?
NICE recomienda evaluar con mayor atención los dolores de cabeza que cambian de características, aumentan progresivamente, aparecen con síntomas neurológicos nuevos o se asocian a otras señales de alarma. También conviene consultar cuando los episodios son frecuentes o requieren medicación para el dolor con mucha regularidad.
Si ya sabes que tus episodios corresponden a migraña y buscas medidas generales de autocuidado, revisa Migraña: qué puede ayudar a aliviar las molestias.
Lo esencial
La migraña suele acompañarse de mayor intensidad, síntomas neurológicos o digestivos y sensibilidad a estímulos; la cefalea tensional suele sentirse como presión bilateral, de menor intensidad y sin náuseas. Son patrones diferentes, pero pueden coexistir y no siempre es posible diferenciarlos correctamente sin una historia clínica completa.
Sobre esta información
Esta guía tiene fines educativos y de autocuidado. No reemplaza una evaluación profesional ni debe interpretarse como diagnóstico o tratamiento.
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